miércoles, 26 de mayo de 2010

Un día que Dios estuvo enfermo

Por Manuel Vázquez Portal

María Libertad Ferrer Peña cumplirá siete años el día 15 de junio. Y será la séptima vez que su padre no aparezca con un regalo para ella.
No habrá piñatas ni alegría. Ella nació tres meses después de que su papá fuera arrancado brutalmente del seno familiar.
Quizás María Libertad sí nació un día que Dios estuvo enfermo.
En marzo de 2003 la policía política cubana tenía la orden de que Milka María Peña se quedara sola con su hija sin nacer y tuviera que criarla entre visitas a una cárcel y angustias en las noches de llantos de la niña.
Era la Primavera Negra de Cuba y la policía política cumplió la orden. Llegó, en aparatoso operativo militar, a casa de Luis Enrique Ferrer García y se lo llevó.
Se lo llevó y él no pudo ver la sonrisa de la enfermera que le dijera que había tenido una linda niña.
Se lo llevó y por eso Luis Enrique no aparece en ninguna foto de cumpleaños de María Libertad.
Se lo llevó y por eso María Libertad no sabe lo que es un cumpleaños junto a su padre.
Luis Enrique tenía entonces 29 años. ...
Era Miembro del Movimiento Cristiano Liberación en Puerto Padre, un pueblito al norte de Las Tunas. Soñaba que las miles de firmas recogidas por el Proyecto Varela sirvieran para que el gobierno cubano entendiera que el pueblo no estaba siendo feliz y reclamaba cambios.
Pero el gobierno no entendió. Lo condenó a 28 años de cárcel y siete años después los cambios se hacen más necesarios y el gobierno más sordo y María Libertad sigue cumpliendo años en ausencia de su padre.