miércoles, 7 de abril de 2010

'Ladies' powerful in their silence

miércoles 7 de abril de 2010
`Ladies' powerful in their silence
Salinas: 'Ladies' powerful in their silence

NorthJersey.com, Tuesday, April 6, 2010- Wouldn't it be ironic if a group of women dressed in white, with their silence, their dignity and their courage, would be able to accomplish what the most powerful politicians have failed to do? The question should now be: Is this the turning point for Cuba?
White: the purest of colors. Ladies dressed in white, marching through the streets of Havana, Cuba, in silence: the purest of protests. Yet a group of Cuban women known as "Las Damas de Blanco," or "Ladies in White," have been victims of cruel repression by supporters of the communist government on the island. But now they are not alone.
On March 25, tens of thousands of people marched on the streets of Miami's Little Havana to show their support for the Ladies in White and their cause. "Cubans and non-Cubans alike that live in liberty need to take the opportunity at this moment in history to come together and show them that we care," said Cuban-American singer Gloria Estefan, who, along with her husband, music producer Emilio Estefan, organized the first of several marches.
Estefan was motivated by the brutal images on television of the women being harassed by pro-government protesters who insulted them as they marched peacefully down the street, as they have done for years, asking for the release of their loved ones. The images show them being pushed and shoved, yelled at, dragged and taken away in buses by security forces.
Las Damas de Blanco spontaneously organized in April 2003, shortly after a series of mock trials in which 75 dissidents, independent journalists and human-rights activists were sentenced to jail terms that range from six to 30 years. They had been rounded up in a series of raids weeks earlier, in what came to be known as The Black Spring of 2003, and were accused of conspiring against the "independence and integrity of Cuba" with the "Northern Empire," as the Cuban government refers to the United States.
Many of those detained were coordinators of the Varela Project, an effort by dissidents to request democratic changes on the island by gathering 10,000 signatures, as required by the Cuban Constitution. They were charged with subversive activities, as were many others who wrote, edited and published an independent magazine.
Since then, the Ladies in White have been holding vigils, taking walks along the streets of several Cuban cities, holding a flower or a picture of their husbands, brothers or sons whom they consider unfairly detained. They remain silent throughout, hoping their peaceful and passive form of protest will help gain their loved ones freedom.
In the past weeks, their efforts have been supported by two brave men who risked their lives in the name of the prisoners of conscience who have fallen ill under detention. After 82 days on a hunger strike, Orlando Zapata, a 42-year-old plumber, passed away Feb. 23 while in prison. Journalist and human-rights activist Guillermo Farinas followed suit, and after three weeks on a hunger strike said he was willing to die if his death could call attention to the plight of his jailed compatriots....


Their sacrifices have not been in vain. The world has taken notice. There has been international condemnation and outcries from the European Union and the U.S. State Department asking the Cuban government to release all political prisoners.
The day before the march in Miami in support of the Ladies in White, President Barack Obama put out a statement of support for the human-rights struggle in Cuba. "Recent events in Cuba, including the tragic death of Orlando Zapata Tamayo, the repression visited upon Las Damas de Blanco, and the intensified harassment of those who dare to give voice to the desires of their fellow Cubans, are deeply disturbing," said the president. "These events underscore that instead of embracing an opportunity to enter a new era, Cuban authorities continue to respond to the aspirations of the Cuban people with a clenched fist."
Cuban exiles and dissidents on the island have gone to great lengths to try to bring about democratic changes. Every year they ask the same question: When will freedom come to the Cuban people?
The U.S. government has maintained an economic embargo on the island for decades, yet the Castro dictatorship has outlived nine U.S. presidents and remains intact even after Fidel Castro's illness forced him to hand over power to his younger brother Raul.
Wouldn't it be ironic if a group of women dressed in white, with their silence, their dignity and their courage, would be able to accomplish what the most powerful politicians have failed to do? The question should now be: Is this the turning point for Cuba?

Maria Elena Salinas is a columnist for King Features Syndicate.

Traducción


Salinas: El gran alcance del silencio de la mujeres


NorthJersey.com, Martes, 6 de abril 2010
¿No sería irónico que un grupo de mujeres vestidas de blanco, con su silencio, su dignidad y su valor, sea capaz de lograr lo que los políticos más poderosos han dejado de hacer? Ahora la pregunta debería ser: ¿Es este un punto de inflexión para Cuba?

Blanco: el más puro de los colores.
Mujeres vestidas de blanco marcharon por las calles de La Habana, Cuba, en silencio: en la más pura de las protestas. Sin embargo, un grupo de mujeres cubanas conocidas como Las Damas de Blanco han sido víctimas de la represión cruel por los defensores del gobierno comunista de la isla. Pero ahora que no están solas.
El 25 de marzo, decenas de miles de personas marcharon en las calles de La Pequeña Habana de Miami para mostrar su apoyo a las Damas de Blanco y su causa.
"Los cubanos y no los cubanos por sienten la necesidad de vivir en libertad necesidad tienen en este momento de la historia la oportunidad de unirnos y demostrarles que nos importan", dijo el cantante cubano-estadounidense Gloria Estefan, quien junto a su esposo, el productor musical Emilio Estefan, organizó la primera de varias marchas.
Estefan estuvo motivada por las brutales imágenes que vio en la televisión donde las mujeres acosadas por los manifestantes pro-gubernamentales que las insultaba mientras marchaban pacíficamente por la calle, como lo han hecho durante años, para pedir la liberación de sus seres queridos. Las imágenes muestran que fueron empujaban, agredidas verbalmente, arrastradas y trasladadas en autobuses por las fuerzas de seguridad.
Las Damas de Blanco, organizadas espontáneamente en abril de 2003, poco después de una serie de simulacros de juicios en los que 75 disidentes, periodistas independientes y activistas de derechos humanos fueron condenados a penas de cárcel que van de 13 a 30 años. Habían sido detenidos en una serie de redadas semanas antes, en lo que vino a ser conocido como La Primavera Negra de Cuba en 2003, y fueron acusados de conspirar contra la "independencia y la integridad de Cuba" con el "Imperio del Norte", como el Gobierno cubano califica a los Estados Unidos.
Entre los detenidos se encontraban muchos los coordinadores del Proyecto Varela, un esfuerzo de los disidentes para pedir cambios democráticos en la isla mediante la recolección de 10 mil firmas, según lo dispuesto por la Constitución cubana. Se les acusó de actividades subversivas, al igual que a muchos otros que escribieron, editaron y publicaron revistas independientes.
Desde entonces, las Damas de Blanco han llevando a cabo vigilias, caminatas por las calles de varias ciudades cubanas, con una flor o una foto de sus maridos, hermanos o hijos a los que consideran injustamente detenidos. Permanecen en silencio durante el recorrido y tienen la esperanza de que su forma pacífica de protesta le ayudará a ganar la libertad a sus seres queridos.
En las últimas semanas, sus esfuerzos han sido apoyados por dos hombres valientes que arriesgaron sus vidas en nombre de los presos de conciencia que se hallan muy enfermos luego de su detención. Después de 82 días en huelga de hambre, Orlando Zapata, un plomero de 42 años de edad, falleció el 23 de febrero en la cárcel. El periodista y activista de derechos humanos Guillermo Fariñas también se declaró en huelga de hambre y después de tres semanas dijo que estaba dispuesto a morir si su muerte podría llamar la atención sobre la difícil situación de sus compatriotas encarcelados.
Sus sacrificios no han sido en vano. El mundo ha tomado nota. Se ha producido la condena internacional y protestas de la Unión Europea y el Departamento de Estado de Estados Unidos pidiendo al gobierno cubano que liberea todos los presos políticos.
El día antes de la marcha en Miami en apoyo de las Damas de Blanco, el presidente Barack Obama emitió una declaración de apoyo a la lucha de los derechos humanos en Cuba. "Los recientes acontecimientos en Cuba, incluida la trágica muerte de Orlando Zapata Tamayo, la represión a Las Damas de Blanco, y la intensificación del hostigamiento de quienes se atreven a alzar la voz por las aspiraciones de sus compatriotas, son profundamente inquietantes", dijo el presidente. "Estos sucesos ponen de relieve que, en lugar de abrazar la oportunidad de entrar en una nueva era, las autoridades cubanas siguen respondiendo a las aspiraciones del pueblo cubano con el puño cerrado."
Los exiliados cubanos y disidentes en la isla han hecho grandes esfuerzos para tratar de lograr cambios democráticos. Cada año la misma pregunta: ¿Cuándo vienen a la libertad del pueblo cubano?
El gobierno de Estados Unidos ha mantenido un embargo económico contra la isla desde hace décadas, sin embargo, la dictadura de Castro ha sobrevivido a nueve presidentes estadounidenses y se mantiene intacto incluso después de la enfermedad de Fidel Castro que lo obligó a entregar el poder a su hermano menor Raúl.
¿No sería irónico que un grupo de mujeres vestidas de blanco, con su silencio, su dignidad y su valor, sea capaz de lograr lo que los políticos más poderosos han dejado de hacer? Ahora la pregunta debería ser: ¿Es este un punto de inflexión para Cuba?
Maria Elena Salinas es un columnista de King Features Syndicate.

Publicado por Yolanda Huerga