lunes, 23 de agosto de 2010

La madre de Zapata pudo salir de casa tras el cese de hostigamientos

Google News- La Habana, 22 ago (EFE).- Reina Luisa Tamayo, madre del fallecido opositor Orlando Zapata Tamayo, confirmó que hoy pudo asistir a misa y visitar la tumba de su hijo sin que se produjeran actos de acoso contra su persona por parte de autoridades y partidarios del Gobierno, como había ocurrido en días anteriores.
Reina Luis Tamayo dijo en conversación telefónica con Efe desde la localidad oriental de Banes, donde reside, que acompañada por siete mujeres y una nieta pudo ir "en marcha hasta la iglesia y llevar flores" a la tumba de su hijo Orlando Zapata, quien murió el 23 de febrero pasado tras una huelga de hambre por 85 días en demanda de mejores condiciones carcelarias para los presos. El cese de los hostigamientos se produce después de que la Iglesia católica de la isla haya mediado ante el Gobierno para que cesara este acoso, según informaron las disidentes Damas de Blanco (familiares de 75 opositores condenados en la primavera de 2003). Hoy, en La Habana, Laura Pollán, líder de las Damas de Blanco, celebró que este domingo Reina "no haya sido reprimida ni recibido maltratos y hostigamiento", en declaraciones a periodistas luego de asistir a misa y realizar la marcha con la que demandan la liberación de los presos. (foto de las Damas de Blanco manifestando su apoyo a Reina Luisa Tamayo luego de la Misa en Santa Rita)  
Pollán agradeció a "todos los gobiernos, organizaciones no gubernamentales, a la Iglesia católica y a todas las personas de buena voluntad que han hecho posible mediante su reclamación que cese el hostigamiento contra Reina".
Además, dijo que en la reunión mantenida por una representación de las Damas Blanco con el cardenal cubano Jaime Ortega el pasado viernes éste ratificó que el proceso de excarcelaciones de los presos políticos del grupo de los 75 "va a proseguir como se ha venido haciendo hasta ahora"....

"Él (el cardenal) nos planteó que será la excarcelación de todos en un término de tres a cuatro meses, así es que estamos prácticamente a la mitad (de los 52 que quedaban en las cárceles) y están fuera de Cuba la mitad (26)", indicó Pollán.
No obstante, la líder del grupo femenino dijo que el cardenal Ortega no les pudo precisar la fecha en que comenzarán a seguir los restantes ni cuándo serán liberados los que han decidido permanecer en Cuba y no viajar a España ni a otro país una vez liberados.
"Suponemos que a los presos que se quieren quedar (en la isla) los están dejando para el final para ver si alguno cambia de opinión, como sucedió ya con algunos", comentó.
El compromiso de las liberaciones es resultado del diálogo entre la alta jerarquía de la Iglesia católica de la isla y el Gobierno de Raúl Castro, que ha sido apoyado por España, y prevé la excarcelación en cuatro meses de todos los presos políticos del Grupo de los 75 opositores que quedaban en prisión.
Según ha venido sucediendo desde el pasado 12 de julio, sólo han sido excarcelados los presos que aceptan irse inmediatamente a España junto a sus familiares, tras ser consultados al respecto por la Iglesia.
Pollán aprovechó para desmentir versiones según las cuales las "Damas de Blanco" podrían desaparecer y afirmó que "no son ciertas" y que ellas estarán en las calles pidiendo la libertad de los presos políticos mientras quede alguno en las cárceles cubanas.
Una integrante de las llamadas "Damas de Apoyo" al grupo femenino, Sara Marta Fonseca, denunció que el pasado lunes 16 fue detenida junto a cuatro opositores cuando realizaban una protesta en la escalinata de la Universidad de La Habana.
Según Fonseca, ella y uno de sus acompañantes fueron liberados horas después, pero aún permanecen en una estación policial Luis Enrique Labrador Díaz, Eduardo Pérez Flores y Michel Rodríguez Ruiz, a quienes en principio les acusan de desorden público.
Por su parte, Berta Soler, también miembro del colectivo que obtuvo el premio "Sajárov" 2005 del Parlamento Europeo, insistió en señalar que las Damas de Blanco "no están divididas" ni son "políticas", pero sí "defensoras de los derechos humanos" y de la libertad.
© EFE 2010