domingo, 26 de septiembre de 2010

Damas de Blanco denuncian "presión sicológica" a los presos que no quieren irse

La Habana, 19 sep Google  News- (EFE).- Las Damas de Blanco, movimiento de mujeres familiares de los 75 disidentes cubanos encarcelados en 2003, denunciaron hoy que hay "presiones sicológicas" del Gobierno de la isla sobre los presos de ese grupo que no aceptan ser excarcelados y trasladados de inmediato a España. Laura Pollán, líder del colectivo femenino, dijo a periodistas que hay 12 de los 20 presos del grupo que aún siguen encarcelados que hasta ahora "se mantienen diciendo que no se van". "No sabemos qué va a suceder con ellos", añadió, al tiempo que denunció la existencia de "presiones sicológicas" sobre ellos para que desistan de su negativa a acogerse a un proceso de excarcelaciones que hasta ahora ha pasado por la obligatoriedad de viajar directamente a España. En ese sentido citó como ejemplo, los casos de Eduardo Díaz Fleitas, "al que tuvieron un mes en el hospital del Combinado (cárcel de La Habana) junto con todos los que se iban, para que se retractara y dijera que se iba", y de Nelson Molinet, a quien "le han hecho lo mismo y tuvieron resultado", en referencia a que finalmente accedió y será uno de los próximos en viajar.
Berta Soler, portavoz de las Damas de Blanco, manifestó que el Gobierno "hasta ahora no ha excarcelado a los que sabe que quieren quedarse en Cuba" y "tiene a estos hombres metidos en una 'olla de presión' ablandándoles el cerebro para que digan que sí (se van), pues hay muchos que no pensaban salir con esta forma de destierro, pero han aceptado porque ha influido mucho la familia".

Tanto Pollán como Soler dijeron que sus respectivos maridos, Héctor Maseda y Angel Moya, quienes cumplen 20 años de cárcel, afirman que no aceptan la condición de ser excarcelados y abandonar el país.

El Arzobispado de La Habana anunció el pasado viernes la próxima excarcelación de Nelson Molinet Espino, Héctor Raúl Valle Hernández, Miguel Galván Gutiérrez y José Miguel Martínez Hernández, que se trasladarán directamente a España con sus familiares en fecha no precisada, dependiendo de la rapidez de los trámites y la disponibilidad de vuelos.

Según el acuerdo alcanzado en mayo último entre el Gobierno de Raúl Castro y la alta jerarquía de la Iglesia cubana, apoyado por el Ejecutivo de España, 52 disidentes serían liberados en un plazo de cuatro meses a partir del pasado 12 de julio y enviados a España con sus familiares.